Cuando el nacimiento de Jesús fue anunciado a la Virgen María, el ángel le dijo: Llamarás su nombre Jesús, porque él salvará al pueblo de sus pecados. Jesús es una manera de decir otro nombre que es Josué, y el significado es: Dios salva. Queriendo decir de esa manera que YHWH, lo cuál es uno de los nombres dados a Dios en la Escritura que significa, el Señor que salva, estaría cerca de su pueblo, presente con su pueblo, en la forma de un niño. Desde el momento cuando Adán y Eva se rebelarón contra Dios en abierta desobediencia, el pecado se trasmitió a toda la raza humana, sin embargo, en Génesis 3:15, Dios prometió proveer un Salvador para la humanidad. La Misericordia de Dios es tan profunda, que nunca deja a las personas sin proveerles un solución al dilema humano de sentirse seguro y salvo. La venida de Jesucristo a este mundo como Salvador no fue algo meramente religioso, sino una entrega total de Dios por su creación. Hay un vacio en el corazón del ser humano, ese vacio solo puede ser llenado por el amor de Dios expresado en el Calvario a través de su hijo. Que podamos volvernos a Dios hoy mismo reconociendo a Jesús como nuestro Señor y Salvador.