“Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón, sean aceptables ante tus ojos. Oh Señor, Fortaleza mía y mi Redentor” Salmo 19:14
Hoy..muchas palabras sin duda saldrán de mis labios y muchos pensamientos y meditaciones estarán en mi corazón. Que clase de palabras y que clase de pensamientos serán los más oportunos? El Señor quiere que hoy mis palabras y mis pensamientos estén de acuerdo con su voluntad y con su palabra. El desea que sean aceptables ante sus ojos. Contradecir lo que decimos creer con nuestras palabras y vanos pensamientos los cuales a veces expreso descuidadamente no es algo aceptables a los ojos del Señor.
Cuando mis palabras y mis pensamientos no están acordes con las palabras de Dios y la voluntad de Dios, no solo son sin fruto y sin sabor, sino que producen duda en otros y desanimo en otros más. Porque con frecuencia
Hoy, la palabra que sale de mi boca necesita ser sazonada con sal a fin de dar gracia a los oyentes. Que es lo que escucharé en la calle, en el bus..en el trabajo o en el colegio y aún en casa?. Quizás palabras sin sazón, hirientes , punzantes e insidiosas..Ya hay bastante de eso a mi alrededor. Para que una nota más del mismo tono en el concierto desafinado del mundo dislocado. Hoy, se necesita una nota distinta, diferente, sana y viviente. Jesús dijo: Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Eso es lo que el mundo de hoy necesita. Lo que se necesita es lo que debo dar. Las palabras de mi boca necesitan estar en la misma frecuencia de las palabras que salen de la boca de Dios y la meditación de mi corazón necesita estar en la misma línea de la voluntad de Dios que es Buena, Agradable y perfecta.
Señor: Gracias por la boca que me haz dado y por mi corazón. Hoy decido no contaminar boca ni mi corazón con lo que puede envenenar mi espíritu. Mi oración en este momento es que mis palabras y mis pensamientos sean agradables a ti. No necesito contaminar más el ambiente con los ruidos desagradables que salen de bocas contaminadas ni saturar la atmósfera con las meditaciones absurdas, entiendo hoy en tu presencia que lo que agrada a tus ojos es precisamente lo que agrada al corazón contaminado que desea respirar un poco de oxigeno espiritual. Que mis labios hoy se abran para entonar una dulce melodía que sale de un corazón tratado por tu amor y tu fidelidad. En tu Santo nombre lo pido y lo creo. Amen.
Dr. SErafín Contreras Galeano.
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